Ser profesora de literatura y teoría literaria en pre y posgrado me dio solvencia para acercarme como especialista a la literatura… pero escribir es otra cosa. Por eso, desde mi experiencia como escritora, me atrevo a dejar por acá estos consejos para escritores principiantes.
Cuando escribes, estás tras bastidores, es como mirar la pantalla desde atrás, eres a la vez programador, programa y usuario… Debes enfrentar fantasmas y miedos, recuerdos dolorosos, traumas, ilusiones, emociones. La lista podría extenderse mucho, ¿cierto?
Hay días en que el trabajo con la escritura hace que mi ánimo se dispare y que todo fluya increíblemente. Otros, me siento frustrada porque las palabras no llegan, o al menos no como quisiera. Y hay oportunidades en que los temas que estoy tratando me afectan emocionalmente.
Todo es parte del juego. Escribir un libro puede ser como una montaña rusa, no solo en cuanto a la producción propiamente dicha, también por lo que puede moverse dentro de nosotras.
Te dejo acá algunas conclusiones a las que he llegado, y te invito a registrar los aprendizajes de tu proceso.
# 1 Encuentra tu propia voz

Encontrar la propia voz como escritora es uno de los desafíos más emocionantes y transformadores del proceso creativo.
La voz literaria es ese estilo particular de un escritor o la forma como maneja un conjunto de técnicas. Y también constituye la manera particular en que se traduce el mundo en palabras. Podemos decir entonces que es el puente entre tus experiencias personales y las historias que decides contar.
Ahora bien, el proceso de descubrir la propia voz es introspectivo y progresivo. Requiere tiempo, experimentación y, sobre todo, autenticidad. No se trata de imitar a tus autores favoritos, sino de escuchar tu particular visión del mundo y confiar en ella.
Estas son algunas estrategias que me han funcionado y que podrían resultarte útiles.
- Escribe todos los días: la práctica constante te ayudará a superar las inseguridades y afinar tu estilo. Créeme; este es de los más importantes consejos para escritores que encontrarás.
- Experimenta con géneros y formas: probar diferentes estilos y técnicas te permitirá descubrir qué resuena contigo.
- Lee con intención: observa cómo otros autores estructuran sus textos; utiliza sus obras como inspiración, no como un molde.
- Conecta con tus emociones: escribe sobre temas que te apasionen o te afecten profundamente; no necesariamente debe ser en primera persona.
- Escucha tu entorno: la voz nace tanto de lo que vives como de lo que observas.
- Reescribe y revisa: escribir es reescribir una y otra vez. Es en el proceso de afinar tus palabras que tu voz se define y cobra fuerza.
- Sé paciente: la autenticidad no surge de la noche a la mañana; permítete evolucionar como escritora.
La voz de un escritor madura y se enriquece con cada página escrita, con cada experiencia vivida. Valora el recorrido, no lo veas como un destino. Ábrete al proceso y confía en que cada palabra te llevará más cerca de ella.
# 2 Ten disciplina… pero reconoce siempre tu propia energía
Si has estado buscando consejos para escritores, habrás leído que tener horarios fijos ayuda a entrenar a la mente para entrar en un estado de concentración profunda, lo que se traduce en un flujo creativo más consistente.
Te habrán dicho que al escribir de manera regular mejora tu técnica y puedes vencer el miedo a la página en blanco. Además, que es una excelente forma de desarrollar una relación más cercana con tu proyecto.
Y ciertamente, la creatividad no surge únicamente de la inspiración, sino de la disciplina. Sin embargo, las mujeres muchas veces estamos hasta el tope de cosas por hacer. Y más aún si tenemos hijos y debemos, además, responder a nuestras obligaciones profesionales.
No siempre nos da la vida para sentarnos a escribir siguiendo, como en una receta, los consejos para escritores que encontramos por ahí. Y, definitivamente, y… no pasa nada.
Escribe a tu ritmo, y si un día no logras sentarte a hacerlo, organízate para intentarlo al siguiente. Muchas mujeres no siempre podemos simplemente encerrarnos a escribir por horas, pero tampoco tiene sentido cargarnos de más estrés por ello o sentirnos culpables.
Más bien, nos funciona mejor conectar con nuestra energía cada día y hacer de la escritura una actividad que se nos traduzca en realización, en expresión auténtica… no en una carga más.
Estas son algunas sugerencias para crear hábitos productivos como escritora. Te invito a hacer tuyas aquellas que te puedan ayudar a conectarte con la escritura:
- Trata de tener un horario: encuentra un momento del día en que tu mente esté más despejada. Aprende a pedir ayuda y, en la medida de lo posible, trata que quienes viven contigo respeten ese ratito que tomas para escribir.
- Crea un espacio dedicado a la escritura: diseña un lugar tranquilo y cómodo que te inspire a escribir. Agrega lo que te gusta: aromas, velas, objetos. Es un regalo que vas a darte.
- Establece metas diarias: define objetivos pequeños, como un número de palabras o una cantidad de tiempo. Puedes también poner como meta culminar esa descripción o aquel diálogo… Solo no te traces objetivos inabarcables.
- Reduce distracciones: apaga las notificaciones de tu teléfono y mantén tu entorno ordenado.
- Sé constante, no perfecta: es mejor escribir algo mejorable cada día que esperar la «obra perfecta». Siente que estás en un espacio seguro para experimentar, cometer errores y evolucionar como escritora.
- Premia tu esfuerzo: reconoce tus avances, incluso los pequeños, para mantener la motivación. Mi premio favorito es un trocito de chocolate amargo con cacao al 75% 😀
# 3 No temas compartir tu historia

Contar la propia historia puede parecer intimidante, pero es uno de los actos más valientes y gratificantes que un escritor puede realizar. Tu experiencia, por más cotidiana o extraordinaria que te parezca, tiene el poder de conectar con otros en un nivel profundo.
Las historias personales resuenan porque transmiten autenticidad, emociones y verdades universales que los lectores buscan en la literatura. Arriésgate.
Por otra parte, no temas a la crítica; recuerda que cada voz tiene un valor único, y la tuya merece ser escuchada.
Una de las razones por las que decidí acompañar en su proceso a mujeres que quieren escribir es porque, justamente, me encontré con unas historias hermosas, terribles, intensas, maravillosas… la lista de adjetivos puede ser infinita. Tenemos mucho que decir, y debemos atrevernos a hacerlo.
Cuando compartes tu propia historia, creas un puente entre tus vivencias y las de otras mujeres, mostrando que no están solas. Esto genera empatía, inspira y puede incluso ser de gran utilidad a quienes enfrentan desafíos similares.
# 4 Escribe desde otras voces, miradas, percepciones
La escritura no siempre debe girar en torno al “yo”. Aunque tus experiencias son un punto de partida poderoso, uno de los mayores desafíos y recompensas como escritora es habitar otras perspectivas. Y este es uno de los más honestos consejos para escritores que puedo darte.
Al ensayar otras voces, puedes explorar nuevas maneras de narrar.
Ciertamente, en algunos proyectos de escritura esto puede ser muy complicado, pero piensa con qué facilidad te sumergías de niña en los juegos de roles. Algo parecido sucede cuando necesitas abordar temas complejos desde múltiples ángulos.
Experimenta escribiendo desde la perspectiva de alguien con experiencias muy distintas a las tuyas. Pregúntate: ¿Cómo piensa? ¿Qué siente? ¿Cómo reaccionaría ante los eventos que suceden?
Con la práctica constante, lograrás construir personajes tridimensionales que cautivarán a tus lectores y crearás historias más auténticas y universales.
En el proceso, no temas cometer errores. Al final, la literatura es un acto de expansión: de ideas, emociones y mundos.
# 5 Incorpórate a una comunidad literaria
Escribir un libro puede ser un acto solitario, pero no tiene por qué ser siempre así. Unirte a una comunidad literaria te brinda apoyo, retroalimentación y motivación para avanzar.
Rodearte de personas que comparten tus objetivos te ayuda a mantener el entusiasmo por tu proyecto y te permite aprender de sus experiencias.
Comparte tus ideas, participa en talleres o grupos de escritura y sé generosa con tus conocimientos. Al construir una red de apoyo, amplías tus perspectivas y descubres nuevas maneras de abordar tus propios textos. Juntas, podemos superar desafíos que serían difíciles de enfrentar en soledad.
Te acompaño en el proceso
Si lo deseas, te acompaño en el proceso desde encontrar tu voz hasta estructurar tu obra, ya sea de ficción o no ficción. Más allá de sumar un blog a los cientos que dan consejos para escritores, mi propósito es que escribas con autenticidad, que ganes confianza y veas cómo esa idea se convierte en un libro real.
No tienes por qué sentirte sola ni extraviada en el camino. Puedes avanzar con claridad, escribir con autenticidad y confianza, con la certeza de que tu libro sí puede llegar a publicarse.
¿Lista para empezar a escribir la obra que llevas dentro? Hablemos y demos juntas el primer paso.
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